Cuatro familias con reglas que no se pueden intuir
Los símbolos que no son simples figuras de pago concentran casi toda la particularidad de un juego, y sus reglas cambian lo suficiente entre títulos como para que la intuición falle. Un comodín que en un juego sustituye a cualquier cosa en otro no sustituye a los símbolos que activan la ronda especial, y esa diferencia decide partidas enteras. Esta página ordena las cuatro familias habituales y señala qué conviene comprobar en cada una.
Las cuatro familias
De cada una se indica su función y el detalle que más veces se da por supuesto.
Comodines
Sustituyen a otros símbolos para completar combinaciones. El detalle a comprobar: casi nunca sustituyen a los dispersos ni a los de bonificación, y algunos solo aparecen en determinados rodillos.
Dispersos
Pagan o activan funciones estén donde estén, sin necesidad de alinearse. El detalle: en algunos juegos también pagan un premio propio además de activar la ronda, y en otros solo hacen una de las dos cosas.
Símbolos de bonificación
Abren una función distinta del juego base, a veces una pantalla aparte con sus propias reglas. El detalle: suelen exigir aparecer en rodillos concretos, lo que los hace bastante más escasos de lo que parece.
Símbolos con valor asignado
Llevan escrito un importe y se recogen en funciones específicas. El detalle: el valor suele estar expresado como múltiplo de la apuesta, así que cambia con el importe seleccionado aunque el número en pantalla sea otro.
Preguntas frecuentes
¿Los comodines aparecen con más frecuencia al subir la apuesta?
No: la composición de los rodillos es la misma con cualquier importe, salvo en juegos con funciones que se compran o se desbloquean por nivel, y en esos casos la ficha lo dice expresamente.
¿Por qué a veces un símbolo casi completa la combinación?
Porque la disposición visual de los rodillos hace que eso ocurra a menudo, y es una decisión de diseño. El resultado ya estaba determinado; lo que se ve es su representación, y quedar cerca no significa nada para la ronda siguiente.
¿Vale la pena memorizar estas reglas?
No hace falta: basta con abrir la tabla la primera vez que se juega un título y mirar la sección de símbolos. Son dos minutos y evita la mayoría de las sorpresas sobre por qué una combinación no pagó.